Vuelvo a la carga tras unos meses de sequía fotográfica, ¡espero que os guste!
Aprovechando que en abril llegaban las vacaciones de Semana Santa, que tenía bastantes días de vacaciones que podía tomarme y un festivo que caía en una buena fecha (vamos, toda una alineación de planetas), maleta en mano me fui rumbo a los Estados Unidos para pasar lo que han sido 16 días fantásticos.
Nuestro primer destino fue, diría yo, la ciudad más famosa, filmada y fotografiada del planeta: ¡Nueva York! Aunque ya habíamos visitado la ciudad en junio de 2009, nos gustó tanto que no dudamos en repetir la experiencia
Lo bueno que tiene ir una segunda vez a un lugar es el poder disfrutarlo de una manera más relajada; las atracciones principales ya se conocen del primer viaje, de modo que ya no existe esa presión de no poder dejarse nada importante por ver. Por eso esta vez me he animado a llevarme mi réflex (¡su primer viaje internacional, qué ilusión!); en 2009 no lo hice porque la había comprado hacía un par de meses y, literalmente, me dio miedo llevármela por si volvía a España con un montón de fotos mal hechas… Esta vez era diferente
aunque por si acaso también me llevé mi cámara compacta, que nunca me falla, e incluso hice fotos con el móvil como, por ejemplo, la primera imagen que ilustra esta entrada.
Eso sí, que esta fuese nuestra segunda visita a la Gran Manzana no impidió que volviésemos a montarnos en el ferry que lleva a Staten Island:
Ferry desde el que, por supuesto, volvimos a saludar a la archiconocida Estatua de la Libertad:
También, cómo no, volvimos a pasear por Central Park, ¡e incluso estuvimos un ratito tumbados en la hierba tomando el sol! Se estaba tan bien… Sin lugar a dudas, este parque es uno de mis lugares favoritos de la ciudad.
Y aprovechando que nos apuntamos a una excursión para conocer otras zonas de Nueva York, volvimos a Manhattan a través del Brooklyn Bridge. En el anterior viaje sólo andamos un trozo desde Manhattan en dirección a Brooklyn y dimos media vuelta, pero esta vez no quedaba otra: había que cruzarlo entero.
Ubicada en la Quinta Avenida tenemos la Biblioteca de Nueva York… ¡Imposible pasar por delante sin entrar!
Al igual que también era imposible no visitar la tienda más conocida de la “manzana” más famosa… No sé si venderán mucho, pero visitantes curiosos no les faltan:
Y hasta aquí llega la primera entrega… ¡que Nueva York es mucha Nueva York!



















Están comentando...