Muchas gracias, Jorge, por venirme a buscar y ayudarme a montar todas las cosas para la sesión; parecía imposible, pero finalmente tuvimos nuestro fondo negro.
Muchas gracias, Sara, por posar durante más de dos horas a pesar del cansancio y del calor que desprendían los focos. Creo que terminamos más morenas…
Muchas gracias a los dos, por prestarme vuestro salón toda una tarde y dejarme convertirlo en un improvisado estudio de fotografía, pequeñito pero acogedor.
Muchas gracias a mi profe de fotografía, que se fió de mí y me prestó sin dudar todo el material que le pedí, sin él habría sido un poco más complicado…
Muchas gracias por regalarme esta oportunidad de sentirme “fotógrafa profesional” por un día, ¡fue realmente divertido!




Y por qué sólo por un día? Maravillosa foto
¡Muchas gracias!
Sólo por un día porque normalmente no cuento ni con los materiales ni con modelos dispuestas a pasarse horas enfrente de una cámara…